En este bloque he tenido la oportunidad de replantearme algunos presupuestos en los que se apoya mi metodología de enseñanza. En la didáctica de las lenguas segundas y extranjeras extá presente desde hace años el enfoque por tareas (task based approach): el aprendizaje (proceso) se orienta a la consecución de unos resultados tangibles (producto), y puede ser subdividido en microtareas específicas.
Las unidades didácticas suelen estar organizadas de modo temático: programar un viaje, diseñar una camiseta, hacer las compras de la semana en el supermercado más barato... Todo ello con el fin de que los alumnos puedan entrenar para enfrentarse a tareas similares fuera del aula.
Quizá el concepto de narrativa no se aleje demasiado del de tarea comunicativa. Para llegar a la tarea final, el alumno ha de seguir una secuencia: leer una oferta de empleo, escribir una carta de presentación, realizar una entrevista de trabajo... Tal vez lo que las separe es que la narrativa da cabida a la ficción, alejando al alumno de la cotidianeidad. Con ello se consigue que se aleje de sus tensiones, sus problemas, sus preocupaciones. Y ahí es donde entra en juego la ludificación ("gamificación" es un xenismo de muy mala factura, y me niego a usarlo por muy de moda que esté).
En mi caso, he planteado para mi paisaje de aprendizaje una narrativa un poco "soft" (¿quizá algo surrealista?): acceder a un desván de la memoria para recoger algunos enseres que se quieren recuperar y poner en valor. Es una narrativa que evoca los recuerdos, los afectos, y que por tanto favorece el aprendizaje. En este sentido, me gustaría aclarar que, si bien es cierto que mis alumnos disfrutan como niños cuando se les da un tablero, unas tarjetas o una baraja, quiero que cada tarea sea un juego en sí mismo. La ludificación con los adultos tiene efectos positivos si es entendida como esparcimiento o momento de interacción social, pero no creo que funcione tan bien cuando se elabora una verdadera competición. Observando a mis alumnos, que llegan a clase después de las duras exigencias de una jornada de trabajo o de estudio, me he dado cuenta de que no aceptan los "juegos" que conllevan rivalidad o puntos, pues les genera un estrés que acumulan a la competitividad del mundo exterior. Quizá los niños o los adolescentes lo toleren mejor, pero a los adultos les gusta entregarse al juego por entregarse (al igual que leer poesía o escuchar música). Mis alumnos muchas veces no toman nota de la puntuación de cada uno, ni siguen el orden de un tablero, ni se preocupan por llegar antes a la meta. Les gusta jugar en grupos, pero sin adversarios. Por eso me ha parecido adecuado que cada tarea tenga sus propias recompensas, como "hallazgos" de nuestro desván, pero sin llevar a cabo un seguimiento estricto.
Por último, de todo el bloque me ha parecido especialmente difícil de realizar la tarea del mapa de empatía. No entendía muy bien cómo aplicar esas preguntas (tal vez orientadas a un único sujeto) a todo un colectivo, bastante heterogéneo en mi caso: nacionalidades, lenguas, creencias, orientaciones sexuales, profesiones... Los adultos no encajan a veces en las categorías freudianas o piagetianas de los infantes y los adolescentes, tan cerradas y bien explicadas... por eso no estoy muy satisfecho con el modo en que he desarrollado la tarea, aunque espero que se me perdone.
Las unidades didácticas suelen estar organizadas de modo temático: programar un viaje, diseñar una camiseta, hacer las compras de la semana en el supermercado más barato... Todo ello con el fin de que los alumnos puedan entrenar para enfrentarse a tareas similares fuera del aula.
Quizá el concepto de narrativa no se aleje demasiado del de tarea comunicativa. Para llegar a la tarea final, el alumno ha de seguir una secuencia: leer una oferta de empleo, escribir una carta de presentación, realizar una entrevista de trabajo... Tal vez lo que las separe es que la narrativa da cabida a la ficción, alejando al alumno de la cotidianeidad. Con ello se consigue que se aleje de sus tensiones, sus problemas, sus preocupaciones. Y ahí es donde entra en juego la ludificación ("
En mi caso, he planteado para mi paisaje de aprendizaje una narrativa un poco "soft" (¿quizá algo surrealista?): acceder a un desván de la memoria para recoger algunos enseres que se quieren recuperar y poner en valor. Es una narrativa que evoca los recuerdos, los afectos, y que por tanto favorece el aprendizaje. En este sentido, me gustaría aclarar que, si bien es cierto que mis alumnos disfrutan como niños cuando se les da un tablero, unas tarjetas o una baraja, quiero que cada tarea sea un juego en sí mismo. La ludificación con los adultos tiene efectos positivos si es entendida como esparcimiento o momento de interacción social, pero no creo que funcione tan bien cuando se elabora una verdadera competición. Observando a mis alumnos, que llegan a clase después de las duras exigencias de una jornada de trabajo o de estudio, me he dado cuenta de que no aceptan los "juegos" que conllevan rivalidad o puntos, pues les genera un estrés que acumulan a la competitividad del mundo exterior. Quizá los niños o los adolescentes lo toleren mejor, pero a los adultos les gusta entregarse al juego por entregarse (al igual que leer poesía o escuchar música). Mis alumnos muchas veces no toman nota de la puntuación de cada uno, ni siguen el orden de un tablero, ni se preocupan por llegar antes a la meta. Les gusta jugar en grupos, pero sin adversarios. Por eso me ha parecido adecuado que cada tarea tenga sus propias recompensas, como "hallazgos" de nuestro desván, pero sin llevar a cabo un seguimiento estricto.
Por último, de todo el bloque me ha parecido especialmente difícil de realizar la tarea del mapa de empatía. No entendía muy bien cómo aplicar esas preguntas (tal vez orientadas a un único sujeto) a todo un colectivo, bastante heterogéneo en mi caso: nacionalidades, lenguas, creencias, orientaciones sexuales, profesiones... Los adultos no encajan a veces en las categorías freudianas o piagetianas de los infantes y los adolescentes, tan cerradas y bien explicadas... por eso no estoy muy satisfecho con el modo en que he desarrollado la tarea, aunque espero que se me perdone.
No hay comentarios:
Publicar un comentario