Aun a riesgo de repetirme en algunas de las ideas que ya he expuesto en el foro sobre cuál era mi percepción antes de acceder a los paisajes de aprendizaje y cómo ha cambiado tras esta experiencia, me gustaría centrar mi reflexión en algunos puntos fundamentales.
Esta es la primera vez que escuchaba hablar de los paisajes de aprendizaje y, a pesar de que conocía algunas de las teorías en que se sustenta (inteligencias múltiples, taxonomía de Bloom), me ha parecido muy útil el modo en que se integran en la matriz para generar estos espacios.
También creo que el concepto de "narrativa" es altamente motivador para los aprendientes. En mi experiencia en este curso, me he sentido muy concentrado en la tarea de "entrenar" a mi dragón. Creo que la narrativa contextualiza el aprendizaje, a la vez que puede dar pie a la entrada de la ludificación en el aprendizaje, un elemento que cada vez es objeto de mayor atención en los estudios de ELE.
También me ha resultado muy interesante la configuración de los itinerarios: hay un diseño didáctico para ir asimilando los contenidos, pero, al mismo tiempo, es lo suficientemente flexible como para que el alumne lo adapte a sus necesidades y sus características afectivas y cognitivas.
Eso, unido a la sencillez de la plataforma y a la buena organización de los materiales, ha hecho que la experiencia sea claramente gratificante.
El reto está, desde mi punto de vista, en la implantación del modelo de paisajes al aula de lenguas extranjeras. Por ul lado, la implementación en la clase física exige de unos recursos de los que muchas veces no se dispone. Crear un marco y una narrativa demandaría materiales como murales, disfraces, atrezzo, rincones, etc. Lamentablemente, dado que mi centro es compartido con un IES, no siempre es posible que el aula quede ambientada de una sesión a otra ni que los espacios se respeten, con lo cual habría que invertir una gran cantidad de tiempo en re-crear el entorno.
Por otro lado, si se opta por usar las TIC, de nuevo podemos encontrar algunas dificultades de orden económico. En mi caso, como ya he comentado en otras entradas, el hecho de que mis estudiantes sean inmigrantes (en ocasiones refugiados o asilados) impide que buena parte de ellos tengan acceso a Internet o a dispositivos electrónicos dentro y fuera de la escuela. La dotación del centro tampoco es, en este sentido, para tirar cohetes: apenas una docena de equipos en un aula reducida a la mitad y con un alto número de docentes como potenciales usuarios hace difícili que todos podamos tener el acceso adecuado a las herramientas. Aun así, creo que un entorno virtual puede servir para que los alumnos tengan una mayor exposición a la lengua real mediante vídeos, audios, enlaces a textos... de modo que pueden enriquecer el aprendizaje que se ha llevado a cabo en el aula.
Dejo, por tanto, una puerta abierta a estas reflexiones de orden metodológico y praxeológico que espero vean la luz en los sucesivos bloques del curso.
Esta es la primera vez que escuchaba hablar de los paisajes de aprendizaje y, a pesar de que conocía algunas de las teorías en que se sustenta (inteligencias múltiples, taxonomía de Bloom), me ha parecido muy útil el modo en que se integran en la matriz para generar estos espacios.
También creo que el concepto de "narrativa" es altamente motivador para los aprendientes. En mi experiencia en este curso, me he sentido muy concentrado en la tarea de "entrenar" a mi dragón. Creo que la narrativa contextualiza el aprendizaje, a la vez que puede dar pie a la entrada de la ludificación en el aprendizaje, un elemento que cada vez es objeto de mayor atención en los estudios de ELE.
También me ha resultado muy interesante la configuración de los itinerarios: hay un diseño didáctico para ir asimilando los contenidos, pero, al mismo tiempo, es lo suficientemente flexible como para que el alumne lo adapte a sus necesidades y sus características afectivas y cognitivas.
Eso, unido a la sencillez de la plataforma y a la buena organización de los materiales, ha hecho que la experiencia sea claramente gratificante.
El reto está, desde mi punto de vista, en la implantación del modelo de paisajes al aula de lenguas extranjeras. Por ul lado, la implementación en la clase física exige de unos recursos de los que muchas veces no se dispone. Crear un marco y una narrativa demandaría materiales como murales, disfraces, atrezzo, rincones, etc. Lamentablemente, dado que mi centro es compartido con un IES, no siempre es posible que el aula quede ambientada de una sesión a otra ni que los espacios se respeten, con lo cual habría que invertir una gran cantidad de tiempo en re-crear el entorno.
Por otro lado, si se opta por usar las TIC, de nuevo podemos encontrar algunas dificultades de orden económico. En mi caso, como ya he comentado en otras entradas, el hecho de que mis estudiantes sean inmigrantes (en ocasiones refugiados o asilados) impide que buena parte de ellos tengan acceso a Internet o a dispositivos electrónicos dentro y fuera de la escuela. La dotación del centro tampoco es, en este sentido, para tirar cohetes: apenas una docena de equipos en un aula reducida a la mitad y con un alto número de docentes como potenciales usuarios hace difícili que todos podamos tener el acceso adecuado a las herramientas. Aun así, creo que un entorno virtual puede servir para que los alumnos tengan una mayor exposición a la lengua real mediante vídeos, audios, enlaces a textos... de modo que pueden enriquecer el aprendizaje que se ha llevado a cabo en el aula.
Dejo, por tanto, una puerta abierta a estas reflexiones de orden metodológico y praxeológico que espero vean la luz en los sucesivos bloques del curso.
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